Madras Times - Guyana elige presidente mientras busca escapar a la maldición del oro negro

Guyana elige presidente mientras busca escapar a la maldición del oro negro
Guyana elige presidente mientras busca escapar a la maldición del oro negro / Foto: Joaquin Sarmiento - AFP

Guyana elige presidente mientras busca escapar a la maldición del oro negro

Guyana, un pequeño país angloparlante con las mayores reservas de petróleo per cápita del mundo, elige presidente el lunes mientras busca escapar de "la maldición del oro negro" y salir de la pobreza.

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Shaun Ferrier, de 52 años, su esposa Naomi y sus cinco hijos viven en una casucha de madera que él mismo construyó en un terreno que no le pertenece en el barrio Chateau Margot, ubicado en el margen de una carretera que conduce a Georgetown, la capital, y un canal que almacena aguas de lluvia donde suelen lavar su ropa.

No tienen agua corriente, ni electricidad, pero un panel solar les permite tener algo de luz. El baño es un hueco detrás de un tablón de madera en el exterior. Dentro, una pequeña cocina donde está una cuna, y en la otra habitación, una cama grande.

"Es duro, mire cómo vivo, todo el mundo debería vivir mejor que esto", responde Shaun cuando se le pregunta si se beneficia de la bonanza petrolera. "Son los grandes los que ganan dinero, no los pobres. Yo tengo que trabajar 12 horas todas las noches, de domingo a domingo", explica este vigilante que gana 110.000 dólares guyaneses (unos 525 dólares estadounidenses) al mes.

Reconoce que con el petróleo las ayudas han aumentado a 100.000 dólares guyaneses (unos 479 dólares estadounidenses) por hijo. Las recibe una vez al año y aunque equivalen a cinco veces su salario, dice que no cambia el día a día. Para el futuro, Shaun y su esposa dicen esperar que el petróleo dé a sus hijos una vida mejor que la suya.

Con una estimación de más de 11.000 millones de barriles de reservas para una población de 850.000 habitantes —más por persona que Kuwait—, el presidente Irfaan Ali, candidato a la reelección, promete una "Guyana próspera" con mejor educación, diversificación de la economía y un desarrollo sostenible. Sus rivales hacen las mismas promesas.

- "El mayor crecimiento" -

El país, que comenzó la explotación petrolera en 2019, espera elevar su producción de 650.000 barriles diarios a más de un millón en 2030. Ali presume del "mayor crecimiento de América Latina y del mundo", con 43,6% en 2024. En todo el país, del norte al sur, se ven carreteras en construcción y nuevas obras.

"Hay más de 5.000 proyectos públicos", dijo a la AFP el ministro de Obras Públicas, Juan Edghill, al asegurar que Guyana no caerá en la "maldición de los recursos", también llamada en economía el "mal holandés", para referirse al declive industrial o la falta de desarrollo provocada en algunos países por la abundancia de recursos naturales.

"¿Por qué sufriríamos del mal holandés? Nosotros no somos holandeses", bromea el ministro, cuyo país es vecino de Surinam, la antigua Guayana Neerlandesa.

El presupuesto del Estado se ha cuadruplicado en cinco años hasta alcanzar 6.700 millones de dólares en 2025. Con esta bonanza, que teóricamente va a un fondo soberano, el gobierno ha aumentado el gasto social, lanzado grandes obras y prometido inversiones en educación y salud.

-"La economía de goteo no funcionará"-

La opositora Amanzia Walton-Desir, con poco chance en los comicios, se muestra muy escéptica: "Tenemos una riqueza que entra a este país como nunca antes, y la gente sigue siendo pobre".

Para Walton-Desir, "la forma en que el gobierno despliega los proyectos de infraestructura y las subvenciones directas (ayudas a las personas) contribuye directamente a la inflación", que ronda el 4% según cifras oficiales, aunque para muchos habitantes el precio de los alimentos se ha disparado.

"Ellos (el gobierno) se niegan a aceptarlo, pero la economía de goteo tal como la practican no funcionará", asegura, acusando también al poder de "corrupción". "Por cada dólar gastado en infraestructuras, 41 centavos se desperdician".

El abogado Cris Ram, activista y referente de la sociedad civil, también denuncia un costo de vida que "está fuera del alcance de mucha, mucha gente".

"Una de las cosas más fáciles de hacer es gastar dinero. Es aún más fácil cuando no es tu dinero", prosigue, citando como ejemplo la construcción de un hospital.

"No hay equipo médico, ni enfermeras, ni equipos, ni suministros, ni electricidad".

"Así que tenemos estos edificios, que se ven bien, son fantásticos…", ironiza, "...si lo que te gusta es cortar cintas".

B.Sharma--MT