Madras Times - El "modisto de lo sagrado" que ha vestido a tres papas

El "modisto de lo sagrado" que ha vestido a tres papas
El "modisto de lo sagrado" que ha vestido a tres papas / Foto: Stefano RELLANDINI - AFP

El "modisto de lo sagrado" que ha vestido a tres papas

Lejos del bullicio y los lujos del Vaticano, resguardado bajo las columnas del pueblo de montaña de Santarcangelo di Romagna, un sastre vestido de negro se inclina sobre un dibujo a medio terminar.

Tamaño del texto:

Con unos pocos trazos de lápiz, el diseñador Filippo Sorcinelli da vida a una fluida vestidura litúrgica, digna de la maestría de este hombre cuyos atuendos eclesiásticos han cimentado su reputación internacional.

Este sábado, el papa León XIV utilizó, durante una misa en la cercana ciudad portuaria de Rímini, una casulla verde y blanca creada por este diseñador de 51 años.

Tras dirigir por 25 años el Atelier LAVS, dedicado a las vestiduras religiosas, Sorcinelli es muy consciente del peso de sus responsabilidades: ha creado ornamentos litúrgicos para los tres últimos papas, Benedicto XVI, Francisco y ahora León.

"Vestir a un papa es, ante todo, como vestir a un sacerdote. El respeto es el mismo, los parámetros son los mismos: preocuparse por el respeto al papel que ocupan el sacerdote y el papa y, por tanto, por su dignidad y por cómo se presentan ante el mundo", dijo Sorcinelli a la AFP.

Las normas litúrgicas que deben respetarse "no son restricciones, sino líneas guía, reglas, puntos fijos", afirmó, calificando el arte sacro como "un mensaje de revelación absolutamente importante".

- Incienso y tejidos -

Apodado "modisto de lo sagrado" por la revista Vogue, Sorcinelli ha visto cómo su negocio se expandía con los años, hasta abarcar ahora perfumes y productos para el cuerpo.

Pero este ferviente católico sigue movido por su fe, encendida por primera vez en la pequeña iglesia de su pueblo natal de Mondolfo, en el este de Italia, donde aún recuerda el olor del incienso y las antiguas telas celosamente guardadas en la sacristía.

"Nunca podría hacer este trabajo si no creyera, si no estuviera viviendo de algún modo una experiencia de fe", aseguró el diseñador, que también ha sido organista principal de la catedral de Rímini y de otras iglesias cercanas.

"Mi camino empieza realmente en esa pequeña iglesia de Mondolfo, en la región de Las Marcas, adonde, desde que era niño, iba con mi madre para ayudar a limpiar el edificio", relató.

Sorcinelli, asistido por un equipo de 11 costureras, muestra la seda verde que constituye la base de la vestidura de León para Rímini, desenrollando el suntuoso tejido sobre una larga mesa.

El color verde, "profundo" y "solemne", "evoca precisamente ese periodo del año litúrgico dedicado a la esperanza y a la salvaguardia de la creación", explicó.

Incrustaciones de oro y plata y piedras de ágata verde completan la prenda.

"Realmente no había mejor opción para describir este entorno: allí mismo, en la playa, allí mismo, en el puerto de Rímini, donde a través de la ornamentación evocamos también los ojos de buey de los barcos".

- El arte como expresión -

Cuando era joven, Sorcinelli conoció al entonces sacerdote agustino Robert Prevost -el nombre de pila del papa León XIV-, pero no han vuelto a hablar desde entonces, contó.

En los encargos papales, presenta posibles diseños y muestras de tela a la oficina del Vaticano que organiza las misas y otras celebraciones con el papa, la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

"El proceso de creación de una vestidura pontificia -en este caso concreto la casulla y la mitra, es decir, lo que lleva sobre el cuerpo y lo que lleva en la cabeza- puede ir desde la sencillez de unas pocas semanas hasta tres o cuatro meses de trabajo", explicó.

Qué le depara el futuro a este diseñador, perfumista y organista está por ver, afirmó.

"Considero el arte como una fuente inagotable de expresión. Detenerse significaría haber completado la propia existencia, y no creo que haya llegado a ese punto", comentó.

M.Shukla--MT