Madras Times - La hipoxia para simular altitud para estimular a los atletas olímpicos

La hipoxia para simular altitud para estimular a los atletas olímpicos
La hipoxia para simular altitud para estimular a los atletas olímpicos / Foto: Olivier Chassignole - AFP/Archivos

La hipoxia para simular altitud para estimular a los atletas olímpicos

De actualidad tras la muerte a finales de diciembre del biatleta noruego Sivert Bakken con el rostro cubierto de una máscara de hipoxia, el entrenamiento de los deportistas -esencialmente de resistencia- mediante dispositivos que simulan altitud es antiguo y, generalmente, bien vigilado.

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- ¿Cómo murió Sivert Bakken? -

A sus 27 años, el ganador del globo de salida en masa en 2022 fue encontrado muerto por uno de sus compañeros en una habitación de hotel en Italia entre dos competiciones, con una máscara de reducción de aporte de oxígeno sobre el rostro.

El medio noruego VG afirmó que el aparato estaba reglado para 7.000 metros de altitud, aunque precisó que pudo haber sido manipulado involuntariamente durante las maniobras de reanimación del deportista al ser descubierto su cuerpo.

La carrera deportiva de Bakken tuvo un paréntesis de dos años por una miocarditis (inflamación del músculo cardíaco), pero aún no se sabe si jugó un papel en la súbita muerte del deportista.

Por precaución, la federación noruega -que prohibió las máscaras de hipoxia hasta 2021- pidió a sus deportistas que no las utilizasen a la espera de las conclusiones de la investigación.

- ¿Desde cuándo se utiliza la hipoxia artificial? -

El origen de estas máscaras es militar, "con los pilotos de cazas estadounidenses o soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial", cuenta a la AFP Raphaël Faiss, especialista en la hipoxia y la fisiología del esfuerzo en la Universidad de Lausana.

Pero las federaciones deportivas, que organizan concentraciones en altura desde hace décadas, han ido dotando a sus centros de entrenamiento de "cámaras" hipóxicas para simular los efectos: situado en el exterior, un generador empobrece el aire de oxígeno.

El mismo dispositivo puede ser instalado directamente en los hogares de los deportistas, "para prolongar la exposición a la hipoxia" sin salir de casa, explica Jonas Forot, responsable de acompañamiento científico del rendimiento en los equipos de Francia de esquí nórdico y biatlón.

Versión en miniatura de las cámaras, las máscaras utilizan un generador parecido a "un pequeño climatizador", según Raphaël Faiss. Pero para Jonas Forot, la tasa de oxígeno "es más difícil de regular".

- ¿Cuáles son los beneficios? -

"La hipoxia estimula la producción de glóbulos rojos" y, por lo tanto, la capacidad de transportar oxígeno en la sangre, indica Faiss.

"Son necesarias al menos 12 horas al día durante 18 días para que tenga un efecto demostrado", precisa el científico. "Ningún interés", por contra, en ir más allá de los 3.000 m de altitud real o simulada: "La recuperación se ve muy alterada".

Es más conveniente entrenar a baja altitud, salvo para un ejercicio concreto: los "esprints repetidos" en hipoxia, que estimulan la "capacidad de los músculos para utilizar el oxígeno". "No es milagroso, puede mejorar un 1 o 2%, pero las medallas se ganan por ese margen", apunta Raphaël Faiss.

- ¿Cómo se controla? -

La reacción a la altitud es diferente en cada persona: "Hay deportistas que duermen a 2.200 metros y otros a 2.800 m, y perciben el mismo estrés psicológico", constata Jonas Forot.

Pero es conveniente "monitorizar la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno" para adaptar la carga a cada uno.

Para Raphaël Faiss, al acceso a las máscaras es muy fácil, "en venta libre", pero ello implica "educar a los deportistas, incluidos los juniors": el objetivo es evitar que algunos "jueguen a aprendices de brujas en casa".

- ¿Se trata de dopaje? -

En 2006, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) investigó sobre la hipoxia artificial: ¿Aumenta el rendimiento a la vez que entraña riesgos para la salud y es "contraria a la ética del deporte"? Son los tres criterios de inscripción en la lista de productos prohibidos.

El comité de ética había lamentado "el recurso pasivo" a un estímulo tecnológico, desencadenando un debate sobre el acceso que ya no igualitario de los atletas a la altitud real: incluso de forma pasiva, los colombianos se benefician más que los belgas.

A pesar de esas reservas, la AMA aceptó el uso de sistemas de hipoxia, limitándose a recomendar la vigilancia de sus efectos sobre la salud. La muerte de Sivert Bakken "no pone en entredicho" esa decisión, confirmó recientemente Olivier Rabin, director de Ciencia y Medicina de la institución.

D.Mehra--MT