¿Por qué el mercado petrolero tiene los nervios de punta con Medio Oriente?
Tras más de cinco meses de conflicto, las cotizaciones del petróleo siguen volátiles al ritmo de los acontecimientos en Oriente Medio y de las declaraciones cambiantes del presidente Donald Trump.
Explicaciones sobre este nerviosismo sin precedentes.
- El "shock" de Ormuz -
"Lo que realmente sacude el mercado son las sorpresas (...) y el cierre de Ormuz fue un impacto", explica a la AFP Jim Burkhard, responsable de investigación sobre petróleo en S&P Global.
El barril de Brent, que sirve de referencia mundial, se disparó así más de un 13% tras las primeras incursiones aéreas de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Desde entonces, los bruscos vaivenes, al alza o a la baja, continúan.
La paralización de los petroleros en torno al estrecho de Ormuz es "algo que nunca habíamos visto ni habríamos imaginado. Al contrario, existía la percepción de que Estados Unidos nunca permitiría que sucediera; es un escenario que ni siquiera se contemplaba", indicó a la AFP Bob McNally, presidente de Rapidan Energy Group y exasesor de la Casa Blanca.
Unos 20 millones de barriles transitaban cada día por este cuello de botella.
Para Bob McNally, "no solo es la mayor disrupción de la historia, sino que además está atrapando la capacidad de producción ociosa dentro de la zona de guerra".
McNally no duda en calificar el cierre de Ormuz como "la mayor perturbación de la historia" del mercado petrolero, una situación que puso los nervios de punta entre los inversores.
De todos modos, "el mercado cree, y sigue creyendo, que esta crisis puede terminar y terminará pronto", añadió.
El bloqueo estadounidense de los puertos iraníes tensionó además el mercado. Luego, el protocolo de acuerdo firmado entre Teherán y Washington el 17 de junio provocó una fuerte caída de los precios. Antes de que la reanudación de las hostilidades desencadenara un repunte.
- Un optimismo a toda prueba -
Pese a estos numerosos vaivenes, el barril de Brent se sitúa de media en 94 dólares desde el inicio del conflicto, lejos de las previsiones de algunos expertos, que apostaban por valores encima de los 100 e incluso de los 150 dólares.
Donald Trump, al asegurar en decenas de ocasiones que un acuerdo con Irán estaba cerca y al multiplicar las declaraciones contradictorias, ha desempeñado un papel clave en esta dinámica.
Cada nuevo atisbo de esperanza provoca una caída de las cotizaciones.
En consecuencia, según McNally, el mercado "de alguna manera, ha superado a los (operadores) alcistas tantas veces que sencillamente ya no hay alcistas dispuestos a entrar y operar. Así que lo único que tienes es gente que está operando, especialmente estos operadores algorítmicos que solo reaccionan a los titulares", resume.
La moderación de los precios también se ve favorecida por la rápida adaptación del mundo a la crisis en Oriente Medio.
Según los cálculos de JPMorgan, de marzo a julio el mercado perdió alrededor de 1.900 millones de barriles de crudo, es decir, 12,6 millones al día.
La mayor parte de esta pérdida se absorbió mediante un consumo menor, empezando por una brusca caída de las importaciones chinas y un uso sin precedentes de las reservas mundiales de petróleo.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prometió en marzo liberar 400 millones de barriles de petróleo procedentes de las reservas de sus países miembros.
Algunos, como Estados Unidos, Brasil o Canadá, también han reforzado su producción.
En Oriente Medio, los países productores se han desvivido por encontrar soluciones de exportación.
Arabia Saudita ha redirigido, por ejemplo, una gran parte de sus flujos hacia el mar Rojo, aunque los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen comprometen esta táctica.
- Más allá del crudo -
Si bien las variaciones de las cotizaciones del crudo han acaparado los titulares, las de los productos refinados son aún más pronunciadas, afectando duraderamente a los precios en las gasolineras.
"La mayor presión en el mundo hoy está sobre los productos refinados, porque en general hay suficiente petróleo crudo disponible en este momento, pero no hay suficiente capacidad de refinación", explica Jim Burkhard.
El precio del diésel en el mercado se ha duplicado respecto a febrero, mientras que el de la gasolina ha subido un 50%.
El conflicto en Oriente Medio no ha perdonado a las infraestructuras energéticas de la región: los ataques contra algunas refinerías han recortado capacidades en el mundo imposibles de compensar de inmediato.
La demanda de productos refinados es tal que los gigantes petroleros han registrado beneficios con un fuerte incremento en el segundo trimestre.
Burkhard destaca que, además de Oriente Medio, el mercado tiene que lidiar con varios otros focos de nerviosismo, entre ellos la guerra en Ucrania, donde Kiev lleva meses apuntando a las refinerías y depósitos petroleros rusos.
"Los ucranianos han inutilizado cerca de un tercio de la capacidad de refinación de Rusia", resumió.
N.Mukherjee--MT