Madras Times - Las reliquias del metro de Nueva York se venden como pan caliente

Las reliquias del metro de Nueva York se venden como pan caliente
Las reliquias del metro de Nueva York se venden como pan caliente / Foto: TIMOTHY A. CLARY - AFP

Las reliquias del metro de Nueva York se venden como pan caliente

Sucio, ruidoso, poco puntual y a veces inundado, el metro de Nueva York suele acumular críticas. Pero sus asientos, carteles de estaciones y tarjetas magnéticas fuera de circulación atraen cada año a miles de compradores.

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Bajo un puente elevado del barrio de Coney Island, en el sur de Brooklyn, algunas personas hicieron fila durante varias horas para acceder a esta feria al aire libre que la MTA, la empresa pública encargada del transporte de Nueva York, organiza durante dos días de octubre.

Cada visitante puede permanecer como máximo 45 minutos en el lugar, ni uno más, para permitir el ingreso de otras personas.

Nori Juba, de 61 años, encontró lo que buscaba: un gran cartel con el nombre de la estación Grand Central y los números de las líneas que utiliza a diario.

El metro de Nueva York "es viejo, rechina y está desactualizado", reconoció.

"Pero creo que justamente eso lo hace interesante. Este trozo de metal está sucio, huele a estación de metro, pero tiene algo que realmente encarna a Nueva York. Es único en el mundo", comentó.

Los precios no son precisamente bajos.

Un cartel de buen tamaño cuesta 500 dólares y los más grandes pueden superar el millar. Los icónicos asientos naranjas de plástico, que todavía equipan los vagones más antiguos, cuestan alrededor de 900 dólares cada uno.

Las celebridades también visitan el mercado. Este año, el cineasta neoyorquino Spike Lee saludó a otros compradores y posó para fotografías.

Y mostró con orgullo el cartel metálico que acababa de adquirir, con la inscripción "Penn Station", la parada de metro de Madison Square Garden, el recinto donde juega su equipo favorito de baloncesto, los Knicks.

"Ya no tomo el metro para ir a ver los grandes partidos", confesó a periodistas. Pero recordó que lo utilizó mucho durante su juventud a principios de los años 1970, entre Fort Greene, más al norte, y Coney Island, donde estaba su escuela secundaria. Y destacó que siempre pagó el pasaje.

"Nunca salté los torniquetes del metro. ¡Que conste en actas!", bromeó.

- "Un pedacito de Nueva York" -

La MTA siempre puso a la venta sus carteles, en un principio sobre todo a coleccionistas, pero recientemente también al público en general, explicó Paul Dvoskin, director del programa.

"Hace cinco años surgió la idea de organizar una especie de venta de garaje y permitir que la gente viniera directamente a comprar estos artículos", dijo.

"Y terminó siendo mucho más popular de lo que imaginamos", agregó.

La MTA no revela cuánto dinero obtiene de esta venta anual, que atrae a unas 4.000 personas interesadas en comprar objetos deteriorados o que quedaron obsoletos.

"Si no organizáramos esta feria sencillamente no tendríamos dónde guardarlos", afirmó Dvoskin.

Los asientos de plástico, que salieron a la venta recién el año pasado, son las estrellas del evento.

También destacan las MetroCard, las emblemáticas tarjetas magnéticas amarillas de la ciudad, que acaban de retirarse del mercado y se venden a seis dólares.

Con un presupuesto de 70 dólares, Trinyce e Ijeoma, dos veinteañeras que prefirieron no dar sus apellidos, buscaban algo para decorar su apartamento.

Llegadas de otras partes de Estados Unidos, hicieron de Nueva York su hogar. "Me gustaría tener un pedacito de Nueva York en casa, algo que me represente en el lugar donde vivo", señaló Ijeoma.

H.Anand--MT