Políticas de Trump golpean a industriales de EEUU antes de las legislativas
Los aranceles de Donald Trump al aluminio ya le costaron millones de dólares a la empresa de Doug Rende. Ahora, la guerra en Irán también eleva los costos de transporte y agrava la presión sobre su negocio.
Shapes Unlimited, una compañía con sede en Ohio, fabrica puertas, rejas y barandas de aluminio. Es una de las muchas afectadas por las políticas económicas del presidente de Estados Unidos, una situación que podría influir en el voto de algunos empresarios en las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
"Frustrado es una forma de describirlo. Yo diría que existe una falta de confianza no solo en el gobierno, sino también en su funcionamiento y en el papel del Congreso para controlar el poder ejecutivo", detalló Rende.
Tras regresar a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump intentó ampliar sus atribuciones para imponer aranceles a diversos productos, así como a las importaciones procedentes de numerosos países.
Entre los sectores afectados figuran el aluminio, el acero y la industria automotriz, mientras que Estados Unidos grava los intercambios comerciales con la mayoría de sus socios.
Si bien algunas industrias nacionales se beneficiaron de la protección frente a competidores extranjeros cuyos productos se encarecieron, otras afrontan costos más altos y una incertidumbre persistente.
Las preocupaciones aumentaron aún más por la guerra comercial con Canadá, uno de los principales socios de Estados Unidos, y por el conflicto con Irán.
La oposición demócrata espera aprovechar políticamente este argumento de cara a las próximas elecciones, en las que el partido Republicano de Trump arriesga perder el control del Congreso.
- Costos adicionales -
Para Shapes Unlimited, las importaciones son esenciales porque la oferta nacional de aluminio resulta insuficiente. Sin embargo, los aranceles pasaron del 10% al 25% y alcanzaron el 50% desde el año pasado.
Los costos adicionales, que este año suman entre 4,5 y 5 millones de dólares, se deben principalmente a los aranceles. Pero también incluyen el aumento de los gastos de transporte por el alza de los combustibles tras el inicio de la guerra en Irán a finales de febrero, explicó Rende.
Ese incremento representa "6.500 dólares adicionales por contenedor" de mercancías procedentes de sus proveedores.
"El consumidor final tiene un límite en cuanto al precio que está dispuesto a pagar", subrayó.
"La situación es complicada para las empresas", confirmó Sam Miller, otro industrial radicado en Ohio. "Creo que esto alejará a muchos votantes de los republicanos", estimó.
Su empresa también sufre las consecuencias de las decisiones políticas de Trump, entre los recargos aplicados a sus importaciones desde Asia y las dificultades para expandirse en Canadá debido a las tensiones comerciales.
"Al inicio de su mandato afrontamos un fuerte incremento de costos por los aranceles", explicó Miller, que fabrica productos para cocinas y baños.
Aunque recuperó parte de ese dinero después de que la Corte Suprema anuló una gran parte de los recargos, ahora debe hacer frente a los nuevos aranceles impuestos por el presidente estadounidense.
- "Un obstáculo" -
El deterioro de las relaciones entre Washington y Ottawa tampoco ayudó. "Vendemos en Canadá y eso representa un obstáculo tanto para nosotros como para nuestros clientes", lamentó.
Miller planeaba abrir este año un centro de distribución al otro lado de la frontera, pero ese proyecto estratégico acumula retrasos.
Para Guy Coviello, presidente de la Cámara Regional de Youngstown/Warren, en Ohio, los aranceles, la guerra y la política migratoria figuran entre los temas más importantes.
En términos generales, el impacto es negativo para las cerca de 3.000 empresas que representa, afirmó. Algunas incluso perdieron clientes o redujeron su actividad.
Canadá es el principal socio comercial de este estado.
"El problema se complica aún más porque algunos productos cruzan la frontera varias veces en ambos sentidos", explicó Coviello.
La guerra en Irán suma nuevas presiones al elevar los costos del transporte y de las importaciones de aluminio debido a los ataques con drones en Oriente Medio.
"Defendemos la aplicación de aranceles a productos esenciales, como los vinculados a la defensa o la salud", sostuvo Coviello.
Pero "hay que actuar con cautela cuando se trata de productos que no son cruciales o que simplemente están disponibles en Estados Unidos", un país que no ha construido nuevas fundiciones de aluminio.
E.Bansal--MT