Pedro Sánchez llama a la prudencia ante nueva borrasca en una península ibérica saturada de agua
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió el viernes "prudencia" en el sur de España, ante una nueva borrasca que golpeará zonas ya afectadas por las lluvias torrenciales de los últimos días en la península ibérica.
Las agencias meteorológicas de España y Portugal ya alertaron de la llegada el sábado de de la borrasca Marta, justo tras el paso de Leonardo.
Las lluvias extraordinarias que han caído desde el martes dejaron un muerto en Portugal y una mujer desaparecida tras lanzarse a un río a tratar de salvar a su perro en la región española de Andalucía.
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas, que empiezan incluso antes del verano, y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
La extensa región de Andalucía es de momento la más afectada en España, con unas 8.000 personas desalojadas de sus casas de forma preventiva, numerosas carreteras cortadas y perturbaciones ferroviarias.
"Todos nos hemos sentido sobrecogidos al ver todas estas lluvias que no terminan, un suelo que ya no es capaz de absorber más agua", afirmó Pedro Sánchez de visita en la zona afectada.
- "Días complejos" -
Tras sobrevolar el área en helicóptero y conversar con los equipos de rescate, el dirigente socialista pidió prudencia a la espera de "días complejos" por venir, con "una meteorología muy adversa, muy peligrosa, muy delicada".
El portavoz de la agencia española de meteorología (Aemet), Rubén del Campo, previno de la nueva borrasca, que traerá "mucha lluvia de nuevo", que podría caer "en zonas ya muy castigadas por las intensas precipitaciones de días previos".
Esto puede provocar "de nuevo inundaciones, crecidas y deslizamientos de tierras", advirtió.
Este viernes el clima dio una tregua, tal y como preveía la Aemet, con fuerte viento pero sin lluvias "extraordinarias".
- Ríos bajo vigilancia -
En la vecina Portugal, las autoridades buscaban aliviar los efectos de la tormenta Leonardo, al tiempo que se preparaban para la llegada de Marta.
La situación experimentó este viernes "una ligera mejora" en cuanto a precipitaciones, declaró en rueda de prensa el comandante de protección civil Mario Silvestre.
Pero la borrasca que se avecina "traerá lluvias intensas, especialmente en la noche del viernes al sábado", con "rachas que podrán alcanzar hasta 100 km/h", precisó.
En el sureño municipio de Alcácer do Sal, uno de los más afectados, el nivel del agua empezó a bajar, permitiendo a los equipos de rescate ayudar a los vecinos a vaciar sótanos y comercios anegados.
El primer ministro portugués, Luis Montenegro, que el viernes visitó la zona, afirmó que los daños "superaban los 4.000 millones de euros (4.700 millones de dólares)", según una estimación provisional.
Más de 26.500 rescatistas están movilizados en el país y unas 900 personas han sido evacuadas en diversas regiones, según protección civil.
Portugal encadena episodios climáticos especialmente intensos. La semana pasada, la tormenta Kristin dejó cinco muertos.
La segunda vuelta de las elecciones presidenciales se celebrará el domingo, pese a la "crisis devastadora" por las lluvias, según dijo Luis Montenegro.
Pero tres municipios muy afectados, entre ellos Alcácer do Sal, aplazarán la votación una semana.
rbj-rs-tsc-lf-du/eg
D.Kumar--MT